¿Qué pasa si no asisto a una citación judicial?

Si no hay causa que justifique la incomparecencia judicial, podemos ser castigados con una multa dineraria. En caso de que tampoco comparezcamos a una segunda citación, podemos ser condenados por un delito de obstrucción a la justicia.

Las personas citadas judicialmente para comparecer ante un juzgado por un procedimiento penal están obligadas a ello. Nadie puede negarse a comparecer ante el juzgado, salvo causa justificada, como por ejemplo: ingreso hospitalario o estar fuera del país para la fecha señalada.

En caso de que exista una causa justificada que nos impide acudir al juzgado en la fecha en que hemos sido citados, debemos  avisar inmediatamente al Juzgado. No vale que la causa que impida la comparecencia sea de fecha posterior a la citación, es decir, si nos notifican la cédula de citación en marzo, no podemos comprar unos billetes de avión en abril, porque se supone que ya sabíamos que estábamos citados cuando compramos los billetes y que, por tanto, no podríamos viajar para la fecha en que hemos sido citados.

Obviamente, el no comparecer a la citación judicial sin causa justificada puede acarrear una multa dineraria que oscila entre los 200 y los 5.000 euros (artículos 175.5 y 176 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal). La cantidad la impondrá el juez y dependerá de  la gravedad del asunto al que no se haya comparecido y del daño que se haya podido causar por la no comparecencia.

Si es la segunda citación judicial que se nos hace y, aún así no comparecemos, podemos ser condenados por un delito de obstrucción a la justicia, castigado y penado por el artículo 463.1 del Código Penal.

El anterior artículo distingue entre que el procedimiento al que no comparecemos tenga una persona en prisión o no. Así:

  1. Si no se comparece voluntariamente a un procedimiento penal en el que el acusado está en la cárcel, la persona que no comparece será castigado con la pena de prisión de tres a seis meses o multa de seis a veinticuatro meses.
  2. Si no se comparece a un procedimiento penal en el que el acusado no está en la cárcel, el que no comparece será castigado con la pena de multa de seis a diez meses.